Quienes pensamos con un poco más de racionalidad las cuestiones de la vida sabemos que esto es un entretenimiento barato que no nos lleva ni adquirir más cultura, ni a superarnos como personas.
Una de las salidas a la mediocridad instaurada de afuera es empezar a ser filósofos de la vida, permitirnos momentos de ocio y recreación pero dedicar gran parte de nuestra vida a seguirnos superando y alcanzar nuevas metas en el plano económico social y cultural.
Néstor Salgado