Al principio sus seguidores no lo entendieron pero al cabo del segundo día todos habían aprendido una lección importante.
Habían aprendido como prácticamente en silencio y en forma cooperativa estos pequeños animales construían, se apoyaban recíprocamente, convivían adultos y pequeños en paz, y cada vez fortalecían más el nido que los protegía las inclemencia del tiempo, de sus enemigos, otros animales del bosque y les permitían expandirse, sembrar la nueva semilla de la generaciones futuras, lograr sus objetivos.
Por eso cada vez que encuentres en tu camino un nido, un Enjambre, una cueva, Un refugio de algún ave, respétalo, no lo dañes, tanto ellos como nosotros somos parte de la vida sobre esta tierra.
Al contrario aprende siempre de cada enseñanza que te brinde estas vivencias, de trabajo cooperativo,coordinado y hasta casi milagroso para sobrevivir a todos los peligros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar